
Cuando uno vuelve al centro
Pierde la posibilidad de conocer
Los encantos de la periferia
Las calles son las mismas
Los almacenes conocidos
Hay alguien que te saluda
La misma puerta te reconoce
Llega el momento en que vuelves de un viaje
dejas las maletas y miras los fotos
Te envuelve una cierta nostalgia
Piensas en vivir allá donde apenas intuiste una vida
Pero eres un animal de costumbre
Donde haya pan, agua y naranjas estás bien
Pero eres un animal de seguridad
Donde haya abrazos, una reja y un techo estás ok
Vuelves al centro y cuando lo haces
pierdes la posibilidad de conocer
los encantos de la misteriosa periferia
Y tampoco importa mucho
Aún tienes la maleta en la puerta
Tarde o temprano pondrás
libros, discos y tu conocida simpatía
Saldrás a la calle, cerrarás la reja
Dejarás el centro atrás de nuevo
olvidarás todo lo que muere
y tomarás sin culpas
Sorbos grandes
La vida
